Publicado por:

Cristina Faustino

El camino hacia una igualdad real

Es nuestro tiempo para continuar el trabajo de nuestros antepasados y antepasadas y avanzar hacia la igualdad real
Contenidos del artículo

“Nosotros no tenemos problemas de igualdad en la empresa solo queremos cumplir con la ley”

Cuando presento mis servicios de formación en concienciación de igualdad de género, ésta es una de las frases que suelo escuchar.

Para mi supone una confirmación de que mis servicios pueden ser de ayuda.

¿Te preguntas por qué? Déjame que te cuente los 3 motivos que veo en la frase.

  1. El “Nosotros”: 
  2. El “no tenemos”
  3. Los “problemas de igualdad”

 

El “Nosotros”

Cómo la organización se nombra a sí misma es un buen indicativo de si está utilizando un lenguaje inclusivo y de si están primando los valores masculinos o femeninos.

En muchas organización se utiliza el nosotros de forma genérica, cuando la organización está compuesta por hombres y mujeres.

Un lenguaje más inclusivo podría hablar de “nuestra organización” o “nuestro equipo” en lugar de solo nosotros.

 

El “no tenemos”

La mayor dificultad que hay para implantar la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres es que la gran mayoría de pensamientos, palabras y acciones que crean desigualdades son inconscientes. No nos damos cuenta de ellos.

Las organizaciones y las personas tenemos la intención de ser justas aunque aveces con nuestros pensamientos, palabras y acciones cometamos errores que generan desigualdades .

A veces estos errores son suposiciones como, por ejemplo, suponer que una persona que acaba de ser madre no está interesada en un programa de formación o en tener su reunión de evaluación de despeño. O suponer que un hombre comprometido con su trabajo atenderá llamadas de trabajo cuando se encuentra de baja por paternidad, o pasará igualmente por la oficina.

El “no tenemos” se puede cambiar por el “no somos conscientes” o “no queremos”.

 

Los “problemas de igualdad”

Ésta es la parte de la frase más indicativa que necesitan trabajar en la igualdad.

Con esta frase de forma inconsciente la persona está comunicando que la igualdad para ella es un problema. 

Escuchar nuestras palabras es una de las herramientas más efectivas para trabajar por una igualdad de derechos y oportunidades real.

Al expresar nuestras ideas aparecen las diferencias entre lo que queremos decir y lo que realmente estamos diciendo. Es la forma de manifestar lo inconsciente.

Contar con el apoyo de una persona que te ayude a revisar tus palabras y a detectar las desigualdades que generan es de gran utilidad, porque solemos tener mayor habilidad para escuchar y detectar incoherencias en las palabras de otras personas que en las propias.

 

¿Cómo implantar una igualdad real en tu organización?

La ley nos ayuda a hablar del tema, a poner la diversidad en la agenda de la empresa y a cumplir con unos requisitos formales como es la elaboración del Plan de Igualdad, tener un Plan de prevención del acoso y calcular la brecha salarial.

Pero para que exista la igualdad real, de oportunidades y derechos de hombres y mujeres, en tu organización hace falta  primero un  trabajo individual profundo para luego convertirlo en trabajo colectivo de construcción de una cultura organizacional  inclusiva.

Para que sea posible ese cambio se necesitan:

  • Unas nuevas definiciones de masculino y femenino.
  • Dejar de confundir sexo con género. El sexo es algo biológico, el género es una definición social.
  • Ampliar la mirado de lo que se entiende por un comportamiento masculino y un comportamiento femenino en mi organización.
  • Y además aceptar que tanto hombres como mujeres tenemos los dos tipos de comportamiento.
  • Aceptar que la feminidad no es exclusiva de las mujeres y que la masculinidad no es exclusiva de los hombres.

El camino hacia una igualdad real en el seno de la empresa pasa por la integración de nuestra parte masculina y femenina. Integración que nos ayuda a conocernos mejor, a aceptarnos, valorarnos y a conocer cómo cubrir nuestras necesidades, sin tener que competir, pelear o reivindicar por ellas.

Esta integración es un cambio primero individual, luego organizacional que contribuye a generar un cambio cultural en beneficio de la sociedad y de las próximas generaciones.

Este camino de integración lo empezaron nuestros antepasados y antepasadas y ahora es nuestro tiempo para tomarles el relevo y seguir avanzando.

¿Ya has iniciado el camino? Contacta conmigo si quieres asesoramiento en igualdad tanto a nivel individual como para tu equipo o empresa.

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on linkedin
Share on email

¿Con ganas de vivir nuevas experiencias profesionales?

Estoy a tu disposición para facilitarte tu avance y desarrollo profesional

0
Personas
0
Horas facilitando

Gracias por contactar

He recibido tu mensaje a través del formulario. Pronto me pondré en contacto contigo.